lunes, 30 de abril de 2012

La música y el sexo


La música y el sexo.

¿Puede la música provocar la excitación sexual por sí sola?

Seguramente muchos de vosotros habéis soltado alguna vez una frase parecida a ‘’Esta canción es una canción para hacer el amor’’. La primera vez que yo pensé eso fue con la canción Cold Water, de Damien Rice. También es muy posible, que muchas otras os hayan inspirado en algo sensual, como Voulez-vous coucher aver moi, ce soir?, de Lady Marmalade, que por normal general recuerda a una mujer desnudándose eróticamente.

Pero el tema que quiero tratar en este texto no es el mero hecho de a qué nos puede recordar o no una canción, es lo que puede llegar a transmitirnos.
El otro día, en un concierto de blues/rock, la banda se llamada A Love Electric, cuyo componente principal era Tedd Clouser, una canción me excitó; como lo oís.
La verdad es que nunca había pensado en la idea de crear una canción que se asemejara al acto sexual en sí, pero he comprobado que es posible. Además, investigando un poco descubrí que muchas canciones de los guitarristas más prestigiosos del mundo, como una canción que Steve Ray Vaughan dedica a su mujer en su concierto Live at Mocambo, están inspiradas en el mismo acto sexual, con sus altibajos y su final apoteósico (o no). Es cierto que estas composiciones son puramente instrumentales, y quizá es más fácil dejar volar la imaginación y lanzarte a cualquiera de los sentimientos de la vida misma, así como Beethoven supo envolvernos en su primavera personal con su 6º sinfonía.
Pero, independiente de la letra, ¿podría darse esto en el pop?, a no ser que la canción dada cuente una historia en sí, por supuesto. Es decir, ¿una canción ‘’popera’’ podría llegar a transmitir este tipo de sensación?
Está claro que muchas canciones de hoy día pueden envolvernos en la nostalgia, la ira, ansiedad… pero desde mi punto de vista esto tiene que ver muchísimo con la letra. Es el caso de Nacho Vegas, ¿qué seguidor de este hombre no ha sentido los sentimientos que él sentía al escribir sus letras?
Aunque quiero llegar más lejos con esto. A las letras más subjetivas si aún cabe, o incluso en un idioma no tan conocido para nosotros como para comprender lo que quieren decirnos, ¿puede producir una canción la excitación sexual, sin estar pensando en el acto o la persona en sí, simplemente a través del sentido de la audición, con el resto de la mente en blanco si esto fuera posible? Yo, sin basarme en estudios de universidades americanas, pienso que sí.
Respecto al orgasmo, no fue digno del placer físico que éste provoca, pero fue una de las sensaciones que más me llenó el ‘’alma’’ que he sentido en mi vida.

jueves, 12 de abril de 2012

Hazte Lapón y El baile de la medusa


Texto para: El enano rabioso
El baile de la medusa es el último título de este grupo madrileño que a la mayoría de vosotros, como poco, les sonará. Yo ya digo que a primera oída ya conocía algún que otro tema, seguramente de laVogue o sabe dios qué.
Hazte Lapón son Lolo (guitarra y voz), Saray (teclado, melódica, acordeón, voz, coros), Koldo (guitarra), Jesús (bajo, coros, piano), Omar (guitarra y ukelele) y Rosa (batería).
Para quienes no conozcan a estos chicos, aún no tienen ningún disco en la calle, pero sí EPs de alta calidad, como su anterior single, que incluía un tema que casi se convirtió en himno, Un romance en la oficina, junto a Alejandra Andrade (Je Prefiere François Hardy).
Aunque parece que con este último single pretenden dar un giro un poco a su aspecto exterior, siguen manteniendo su interior, sus letras irónicas y contundentes, su pop melódico cotidiano. Este giro se alza hacia el electropop que ahora está de moda en países anglosajones, pudiendo recordarnos un poco su estilo al de Clap Your Hands and Say Yeah, o incluso, cuando Saray se lanza a cantar en el tema Bucles, a los I Break Horses.
Como tema preferido del Single me quedo con el homónimo a este, El baile de la medusa. Es un tema que vale tanto para conducir, como para bailarlo en una noche de despilfarre, así como para hartarte de dar saltos en la primera fila de cualquier garito en la que lleguen a interpretarla.
Para dar un paseo por estos tres temas de los chicos lapones, Sara perchi te amo es el último tema de este EP. Es un tema escrito, creo, en italiano, aunque no lo tengo muy claro, y no es por la pronunciación de Lolo, es por mi entendimiento. Este tema recuerda lejanamente a un clásico romántico de Umberto Tozzi y Mónica BellucciTi amo, que claramente puede verse que, como poco, podría ser un guiño hacia este tema, muy bien hecho por cierto, y sin abandonar su atmósfera electropop.
Bucles, un tema que se introduce muy acertadamente con una melódica y en el que cantan a dúo casi todo el tema, está bastante elaborado también, que desde mi punto de vista posee unos arreglos abundantes, pero no sobrantes, bien colocados. Este, para mí, es el tema menos electrónico, aunque sigue estando la presencia de las bases electrónicas.
Con esto, he de decir que espero que El baile de la medusa sea el paso anterior al lanzamiento de un disco de los chicos de Hazte Lapón.
Podéis visitar el Bandcamp del grupo.

miércoles, 4 de abril de 2012

Siete Picos

Cosmen Adelaida son unos muchachos con mucho genio e ingenio, así como paciencia, insistencia y no, no son de Palencia, son madrileños. Beatriz Page (teclado, voces), Elisa Pérez (batería, voces), Marcos  Domínguez (bajo, voces), Javier Egea (guitarra, voces) y Nacho de la Hoz (guitarra, voces) forman la banda. Estos muchachos han sabido sacar de sus respectivos instrumentos el sonido más ochentero, sucio y limpio a la vez, con siete canciones muy trabajadas, y letras que también dan que pensar.


Pop dulce, melódico, nostálgico y amable, con sus voces reverberizadas, sus teclados muy presentes, y todas sus cosas como tienen que sonar para entrar plenamente en la escena del pop independiente de Madrid, y básicamente, de España entera, ya que este año, uno de los festivales más característicos de esta escena ha apostado por esta banda, Cosmen Adelaida, para que debuten en su jueves de presentación.
Después de que el Genio Equivocado les echara un ojo y tiraran el anzuelo, ficharon por ellos, y así editaron su primer disco, Siete picos.
Siete Picos fue grabado por el gran Raúl Pérez, en los estudios La Mina, en Sevilla. Este hombre sabe sacar lo mejor de cada grupo, yo no sé cómo lo hace.
De este disco tendría que decir que merece la pena oír canción por canción. Se nota que están muy involucrados en la movida independiente de Madrid. Un espíritu muy ambiental marca canciones como el segundo tema del disco, Siete picos, el homónimo al LP, que también presenta un rasgo de música infantil, de nana, muy bonita.
También hay canciones movidas en el disco, como Si quieres Salgo, que a mí me recuerda lejanamente a La Habitación Roja, pero menos noise.
La canción Alcobendas, de la cual sacaron un videoclip, una canción con una guitarra muy pegadiza y unos teclados muy presentes, así como una letra muy original y bastante currada, marca casi el final del disco, es el sexto tema. Esta canción me ha parecido una gozada.
Equis es otro tema relevante del disco. Abre el disco con un bajo muy destacable.  Las voces y las guitarras están muy acordes, en un juego como de pregunta-respuesta.
El día es el cuarto tema del disco. Es una canción lenta y bastante ambiental; los teclados están muy presentes y tiene una batería muy constante. La voz está bastante lejana. Este tema también me ha gustado, pero en otro sentido. No me ha impresionado, pero me parece bonito. O eso pensaba. Hasta que rompe, y parecía que no iba a hacerlo. En ese cambio, no dejan de estar presentes los teclados, aunque coge más el protagonismo la guitarra. Unas melodías que continúan siendo muy ambientales marcan el tema. Mientras la canción avanza se va volviendo más noise, aunque se limpia siempre que entra la voz.
El disco los completan los temas Inventario y Miss Wisconsin. Estos dos temas son los que menos me han gustado, pero también tienen su historia. En Miss Wisconsin, cuando entra la voz, me recuerda un poco a La Buena Vida, y eso agrada. Sin embargo, Inventario, que tiene un toque más chinarrero, no me ha gustado.
Sea la que sea mi opinión, pienso que deberíais de buscar una oportunidad para encontraros con estos chicos y escucharlos en directo, que de eso no he podido quejarme todavía, y, no sé vosotros, pero en el Contempopránea no pienso perdérmelos.